La misión Mercury-Atlas 6, conocida como Friendship 7, fue el primer vuelo orbital tripulado de Estados Unidos y se llevó a cabo el 20 de febrero de 1962. Esta misión, parte del Programa Mercury, tuvo como objetivo principal evaluar la capacidad de un ser humano para soportar las condiciones del espacio y estudiar los efectos físicos y psicológicos del vuelo orbital. Además, buscó probar los sistemas necesarios para llevar a cabo misiones tripuladas de manera segura y eficiente.
La cápsula Mercury, llamada Friendship 7, fue lanzada desde el Complejo de Lanzamiento 14 en Cabo Cañaveral, Florida, montada sobre un cohete Atlas LV-3B. Durante la misión, la nave completó con éxito tres órbitas alrededor de la Tierra, alcanzando una altitud máxima de 265 kilómetros y una velocidad de aproximadamente 28,000 km/h. A lo largo del vuelo, se realizaron pruebas para recopilar datos sobre el funcionamiento de la nave y los sistemas de soporte vital en un entorno espacial.
Sin embargo, la misión enfrentó desafíos técnicos significativos. Uno de los problemas más destacados fue una posible señal de fallo en el escudo térmico, lo que llevó al equipo de control en tierra a mantener el retro pack unido a la cápsula durante la reentrada como medida de precaución. También se presentaron anomalías menores, como burbujas de aire que afectaron algunos instrumentos. A pesar de estos inconvenientes, la misión fue considerada un éxito rotundo.
Mercury-Atlas 6 no solo demostró que Estados Unidos estaba listo para vuelos orbitales tripulados, sino que también sentó las bases para futuros programas espaciales, consolidando la posición de la NASA en la carrera espacial y marcando un paso crucial hacia misiones más ambiciosas, como el programa Apolo.