Sirimavo Bandaranaike
Bandera
Sirimavo Bandaranaike
Primer Ministro
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1960 - 1965

#061

Sirimavo Bandaranaike (Primer Mandato)

Nacimiento:
17/04/1916
(Baḷangoḍa, Ceilán Británica)
Fallecimiento:
10/10/2000
(Kadawatha, Sri Lanka)

Primer Ministro

1960 - 1965

Sirimavo Bandaranaike asumió el cargo de Primera Ministra de Ceilán en 1960, convirtiéndose en la primera mujer en liderar un gobierno a nivel mundial. Su primer mandato (1960-1965) se desarrolló en un contexto de alta tensión global debido a la Guerra Fría, durante la cual las superpotencias —Estados Unidos y la Unión Soviética— buscaban influir en las naciones emergentes del Tercer Mundo. Ceilán, estratégicamente ubicada en el Océano Índico, era un punto de interés clave para ambos bloques. Bandaranaike, comprometida con la neutralidad y la independencia política de su país, adoptó un enfoque diplomático que la colocó como una figura destacada en el escenario internacional.

Desde el principio, Bandaranaike alineó a Ceilán con los principios del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), que surgió como una alternativa para las naciones que rechazaban la subordinación a cualquiera de los bloques en conflicto. Ceilán se convirtió en un miembro activo del MNOAL bajo su liderazgo, participando en conferencias clave como la Cumbre de Belgrado de 1961, donde Bandaranaike defendió la neutralidad como un principio fundamental para evitar la injerencia extranjera y preservar la soberanía de los estados pequeños.

En el ámbito de la política exterior, Bandaranaike equilibró cuidadosamente las relaciones con ambas superpotencias. Por un lado, fortaleció los lazos con la Unión Soviética, que ofreció asistencia técnica y económica para proyectos de infraestructura y desarrollo industrial. Por otro lado, mantuvo relaciones cordiales con Occidente, asegurándose de que Ceilán continuara recibiendo ayuda y comercio favorable de países como Estados Unidos y el Reino Unido. Este enfoque pragmático le permitió garantizar beneficios económicos para su país sin comprometer su postura neutral.

Durante su mandato, Bandaranaike también enfrentó desafíos internos relacionados con la Guerra Fría. Las tensiones étnicas entre la mayoría cingalesa y las minorías tamiles se intensificaron, en parte debido a las políticas de nacionalización y promoción del idioma cingalés como lengua oficial, medidas que reflejaban una visión nacionalista y buscaban consolidar una identidad postcolonial. Aunque estas políticas fortalecieron el apoyo de la mayoría, también alimentaron divisiones que serían explotadas en el futuro por ideologías alineadas con los bloques de la Guerra Fría.

Un evento significativo de este periodo fue el intento de golpe de Estado en 1962, llevado a cabo por un grupo de oficiales militares y policiales descontentos con las políticas de Bandaranaike. Aunque el golpe fue frustrado, reveló la fragilidad de las instituciones del país en un contexto de polarización política y tensiones externas. Bandaranaike utilizó este episodio para reforzar su control y limitar la influencia de las fuerzas armadas, asegurando la estabilidad de su gobierno.

En términos económicos, Bandaranaike buscó reducir la dependencia de Ceilán de las exportaciones tradicionales como el té y el caucho, promoviendo una mayor diversificación y cooperación con países no alineados. Este enfoque económico estaba en línea con la filosofía del MNOAL de fomentar el desarrollo autónomo en los países del Tercer Mundo.

El primer mandato de Sirimavo Bandaranaike marcó un hito no solo por su rol como la primera mujer Primera Ministra, sino también por su capacidad para mantener a Ceilán fuera de la órbita de las superpotencias, mientras navegaba las complejidades de la Guerra Fría. Sus políticas sentaron las bases de una estrategia diplomática que posicionó al país como un actor clave en el MNOAL y destacaron su compromiso con la soberanía y la independencia en una época de intensa rivalidad global.